
"La imaginación es el motor de la creatividad, y la creatividad el motor de la inteligencia". La programación de videojuegos es un arte, es una fuerza llena de ciencia, ingeniería y creatividad que al unirse forman la entrada a un mundo con su propio aspecto y sus propias leyes, ese mundo lleno de colores diversos creado por músicos, escritores, diseñadores, lectores, artistas y programadores, que al unisono forman una obra maestra que todos quieren ver escuchar y sentir. Hoy en día no basta con unos impresionantes gráficos y un buen sonido para hacer un juego. Es muy importante tener una idea sobre la base del juego, o lo que es lo mismo, un buen argumento. Inventar una historia en la que pueda sumergirse el jugador y sentirse parte de ella es un trabajo más de un escritor que de un programador. Es por ello que en las empresas dedicadas a los videojuegos, hay personas dedicadas exclusivamente a cada uno de los campos en el desarrollo de estos.

